Una vez en Buendía, para llegar hasta las Caras, habrá que seguir
las indicaciones de los carteles indicadores de la Ruta.
El primero se encuentra junto al arco y los restos de las
murallas del siglo XV, el cual llevará hasta la salida del pueblo.
Una vez allí, hay cuatro kilómetros hasta las Esculturas. Este
camino conduce a un primer desvío que hay que tomar por la
izquierda, señalizado también por un cartel indicativo. Si se sigue
por este camino se va a parar a un depósito de agua situado en lo
alto de una colina, donde habrá que desviarse a la derecha y
recorrer unos 3 kilómetros hasta el último cartel rodeado de olivos.
Éste último conduce hacia la izquierda.
Una vez aquí, sólo hay que seguir por el camino mas transitado,
entre almendros y olivares hasta unos pinares, encontrando al final
dos pequeños olivos rodeados de pinos. Allí se puede estacionar el
coche e internarse en el pinar para comenzar la visita a la Ruta, ya
que las esculturas se encuentran distribuidas por la zona, llegando
casi hasta el pantano, estando estas principalmente en paralelo al
camino principal. Para facilitar el recorrido se encuentra en la
zona un panel con miniaturas de las caras.
Frente a los dos pequeños olivos, a la izquierda de las tierras
de cultivo, parte una senda señalizada, que siguiéndola, a unos 200
metros, encontraremos la primera escultura, la Moneda de Vida un
bajorrelieve alegórico de 2 metros, la senda continua de frente pero
a los pocos metros gira hacia la izquierda pasando junto a unas
paredes rocosas. En estas hay 4 esculturas, Cruz Templaría, Krishna,
Maitreya y Arjuna, a escasos metros unas de otras. La senda continua
en paralelo a las rocas, divisándose una esplendida panorámica del
pantano de Buendía, recorridos 150 metros veremos la Espiral del
Brujo, escultura alegórica, junto a otra, Chemary un gran nomo.
Estas se encuentran escasos metros del aparcamiento, pero si
queremos continuar la Ruta seguiremos la senda que parte de la cara
llamada Chemary, y recorridos unos 250 mts. se llega a una pequeña
explanada llena de olivos donde está La Monja, una cara de 1,60
metros.

Estando junto a la Monja pasaremos junto a una covacha, y
continuando a escasos metros bajaremos una pequeña pendiente y entre
las rocas y pinos, encontraremos al Chamán, mirando al pantano. En
los alrededores se encuentran también una serie de rostros de entre
medio metro y un metro y medio de altura con Nombres tan curiosos
como el Extraterrestre y el Beethoven de Buendía. La senda continua
siguiendo la mirada del Chamán en dirección al pantano, en un alto
se divisa una calavera llamada De Muerte. En la misma peña, por el
otro lado, está la Dama del Pantano, mirando a la presa.
Desde la Dama, sale una senda paralela al agua en dirección a
Buendía que nos lleva hasta la Peña de las Vírgenes, a unos 300
metros. En ella están esculpidas en una pared rocosa las tres
ultimas esculturas: La Cruz del Temple, de 0,8 metros de diámetro,
La Virgen de la Flor de Lis, y a su derecha La Virgen de las
Caras.